Juegos de fantasía
¿Quién ha dicho que las historias sólo tienen un final? Cuando una historia acaba, siempre cabe la posibilidad de un “después”, capaz de estimular la imaginación y llevar dicha historia por derroteros insospechados .Todo esto dependerá de que se quiera seguir imaginando las cosas que sucedieron tras el desenlace propuesto.
“Una hipótesis, una propuesta, es como una red lanzada al mar que se recoge cargada de peces. A partir de una situación chocante o graciosa, los acontecimientos se pueden desarrollar hasta el infinito. Qué ocurriría sí...”
En "Juegos de fantasía" vamos a descubrir diferentes formas para entreternos con las palabras. Las palabras se mueven, juegan al escondite, cambian de sentido. En "Juegos de fantasía" llegaremos a conjugar ese verbo que Rodari sugiere en unos de sus textos: el verbo "despelear". Las palabras, al fin y al cabo, abren todas las puertas para ir a jugar.
"Juegos de fantasía" es la fusión de la realidad y lo fantástico en versión infantil de "Gramática de la fantasía". Se proponen juegos entre el lenguaje y la realidad, estrujando el lenguaje para que broten nuevas formas de entender la realidad.
Gianni Rodari
Gianni Rodari (Italia, 1920-1980), el gran maestro, periodista y divulgador de la nueva pedagogía en Italia, empezó a escribir para niños en 1950. Siendo cronista del periódico L'Unitá el director del diario decide dedicar una página dominical a los niños. Rodari era el único que había sido maestro de escuela y éste fue el motivo por lo que el director se decidió por él. Gianni Rodari descubre así su vocación de escritor para niños. En 1950 aparece su primer libro infantil y se impone enseguida como el mejor escritor para niños.
En los años 60, Rodari recorre las escuelas italianas. A través del contacto directo con los niños Gianni Rodari observa y toma apuntes, intentando desentrañar los procedimientos del arte de crear historias. De todos estos apuntes surge Gramática de la Fantasía, multitud de técnicas sencillas para que los niños inventen fantásticas historias potenciando su imaginación. En 1970, Gianni Rodari recibe premio Hans Christian Andersen.
